Miradores

La Amatista

La Amatista

La Amatista

Este mirador da la oportunidad de contemplar un bello paisaje costero: sierras que se adentran en un mar y un cielo azul intensos. Y es que Cabo de Gata-Níjar ostenta ser el primer parque marítimo-terrestre declarado en Andalucía.

Al fondo resalta el Pico de los Frailes, el más alto del parque con casi 500 metros, que curiosamente es el resto de un antiguo volcán. También es llamado Las Teticas o Hermanicas, al estar formado por dos picos casi gemelos. Muchos otros nombres peculiares salpican el territorio, fruto de los caprichosos relieves volcánicos y la imaginación de navegantes y lugareños.

La Amatista

La Amatista

En este árido paisaje subdesértico, de escasa lluvia, el palmital del primer plano contrasta con el oscuro sustrato volcánico. Gracias a la humedad del mar y las nieblas marinas, se mantiene junto con otras plantas como cornicabras, acebuches y lentiscos.

Además, la zona cuenta con abruptos acantilados de hasta 200 metros, playas vírgenes, salinas y arrecifes.

Isleta del Moro

Isleta del MoroLa Isleta de Moro Arráez da nombre al paraje y a la blanca población que contrasta en la imagen. Dicha isleta se unía antiguamente la costa por un brazo de tierra, formando un tómbolo, hoy hundido. Las embarcaciones encuentran refugio en este lugar, importante además porque nidifica la gaviota patiamarilla.

Bajo el agua, las franjas oscuras evidencian las praderas de posidonia, planta exclusiva del mediterráneo. Aunque se les confunda con algas cuando aparecen sus largas hojas en la playa, poseen flores y frutos, y hacen la fotosíntesis con la luz que filtra el agua hasta 50 metros de profundidad.

Isleta del MoroEstas praderas constituyen el ecosistema marino mediterráneo más importante, oxigenan el agua y proporcionan hábitat a más de 400 especies vegetales y 1.000 animales. Alimentan y reproducen erizos, estrellas de mar, esponjas, moluscos, anémonas y peces.

En la sierra, destaca la Caldera de Majada Redonda, antiguo cráter volcánico al que accede el sendero del mismo nombre. Las faldas serranas se cubren de chumberas, que protegen de la erosión.

Las Sirenas

Este equipamiento muestra el Arrecife de las Sirenas y los acantilados de la zona, coronados por el Faro de Cabo de Gata y el castillo.

Este arrecife, bello enclave muy visitado, es realmente el resto de una antigua chimenea volcánica. Probablemente recibe su nombre por una colonia de focas monje, que los pescadores de la zona llamaban sirenas o lobos marinos. Este mamífero, en peligro crítico de extinción en todo el Mediterráneo, habitó esta costa hasta mediados del siglo XX.

Las Sirenas

Las Sirenas

El acantilado del Morrón Cabo de Gata es el punto más suroriental de la Península. Con muchos nombres durante su historia, el de Promontorio de las Ágatas (por la presencia de piedras semipreciosas) pudo originar la denominación de Cabo de Gata en el siglo XIV.

El Faro se levantó en 1863 sobre el patio del Castillo San Francisco de Paula, que defendía el Reino de Granada. Un cristal del faro, de color rojo, señala con un haz de luz una roca poco profunda, La Laja del Cabo, causante de muchos naufragios.

Otros lugares

Jardín Botánico del Albardinal

El Jardín Botánico del Albardinal es un jardín botánico que se encuentra en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, en el núcleo deRodalquilar término municipal de Níjar en la provincia de Almería, España. El jardín depende administrativamente de la Junta de Andalucíasiendo uno de los jardines botánicos de la red, que la Junta ha creado en los últimos tiempos en Andalucía. Sus objetivos son los de preservar las especies vegetales almerienses en vías de extinción, las amenazadas y los endemismos, así como de favorecer el conocimiento del público en general del uso humano de su entorno vegetal.

Se llama el Albardinal en honor a la planta llamada Albardín (Lygeum spartum), planta que se encuentra en la zona parecida al esparto (Stipa tenacissima), que está perfectamente adaptada a suelos de escasísima humedad y de una gran salinidad.

Se encuentra en un paraje semidesértico de la parte sureste de la provincia de Almería. En terrenos propiedad de la Junta de Andalucía, en la localidad de Rodalquilar, término municipal de Níjar.

El jardín botánico se encuentra en el mismo Rodalquilar, detrás de la iglesia.

Con una extensión de 9 hectáreas alberga diversos ecosistemas, secciones de vegetación, e incluso huertos cultivados

En el jardín se ha dejado también una parte con Naturaleza virgen para que se despliegue en toda su riqueza y variedad, la vegetación propia del lugar.

En la parte expositiva, con el terreno dividido en cuadros y las plantas agrupadas en las siguientes secciones.

  • Vegetación serial: Representa las formaciones vegetales exclusivas de las zonas semiáridas de la península Ibérica.
  • Vegetación Azonal: Se desarrolla cuando las condiciones de sequía, suelo, salinidad, etc. dominan sobre las condiciones ambientales del lugar.
  • Cultivos tradicionales: Se nos muestran de forma viva como el hombre ha sabido sacar provecho de lo que la Naturaleza le ofrece.
  • Palmeras, Cactus y Crassulaceae: exposición de especies originarias de otras partes del mundo, adaptadas a vivir en condiciones de aridez extrema.

Minas de Rodalquilar

La existencia de oro en el distrito almeriense de Rodalquilar fue descubierta casualmente a finales del siglo XIX. El oro se detectó en las fundiciones de plomo de Cartagena y Mazarrón, que utilizaban el cuarzo procedente de las minas de plomo de Cabo de Gata como fundente. Los fundidores de Mazarrón empleaban el cuarzo aurífero, y con el escaso contenido en oro financiaban los gastos de transporte.

En un ambiente de auténtica fiebre del oro se registraron en está época numerosas concesiones que dieron lugar a multitud de litigios y que retrasaron la consolidación minera a lo largo de todo el siglo XX.

Esta primera etapa del descubrimiento del oro de Rodalquilar, y el desarrollo de las primeras minas, coincide con la gran crisis económica almeriense: la emigración hacia Argelia y, posteriormente, con destinoa América, la caída de la minería del plomo y, más tarde, la del hierro, y la crisis del mercado de la uva.

La sociedad inglesa Minas de Rodalquilar trató hasta 1939 un total de 107.000 toneladas de roca mineralizada, obteniendo 1.125,5 kg de oro.De ellos tan sólo 39 correspondieron al periodo 1936-1939.

EL SUEñO (1940-1966)

En 1940, el Estado decretó la incautación de las minas, encomendando las tareas de investigación al Instituto Geológico y Minero de España (IGME), que actuó sobre los antiguos filones ya explotados sin resultados favorables.
Hasta 1942, fecha en que terminó su actuación, se beneficiaron un total de 37 Kg de oro.

A finales de 1942 el Instituto Nacional de Industria (INI), a través de la Empresa Nacional Adaro de Investigaciones Mineras (ENADIMSA), amplía e intensifica las investigaciones, abandonándo los filones y centrando los trabajos en la zona del Cerro del Cinto, donde la mineralización se presentaba en forma de diseminado en la masa de rocas volcánicas ácidas, cubicándose una masa de 4.000 toneladas de roca mineralizada con 4,5 gramos de oro por tonelada.

Hasta 1966 Rodalquilar vivió su sueño dorado. Su población llegó a alcanzar los 1.400 habitantes. Contaba con servicios poco frecuentes para la época en las poblaciones del entorno, cine, club social, economato, escuela, etc.

En los primeros años de actividad de este período trabajan en Rodalquilar del orden de 700 obreros, gran parte de ellos dedicados a la construcción de las infraestructuras e instalaciones.Terminadas éstas, permanecieron en la explotación entre 200 y 300 trabajadores.

ENADIMSA continuó, en un principio, con el sistema de extracción por minería subterránea que habían implantado los ingleses. En 1961, sin embargo, se acometen las primeras labores a cielo abierto en el Cerro del Cinto. Durante esta etapa el peso de la producción de oro en España lo lleva Rodalquilar, con más del 90% de la producción total. Sin embargo este sueño duraría poco. La inversión exigida por la puesta en marcha de nuevas explotaciones y el alza de los salarios de la década de los sesenta elevaron considerablemente los costes de producción en un yacimiento ya de por sí difícil por la distribución extremadamente irregular de las leyes. Todo ello forzó el cierre de las explotaciones en 1966.

LA REALIDAD (1967-1990)

El cierre de las minas en 1966 acabó con la época de esplendor. Poco después la población descendió vertiginosamente hasta los 75 habitantes, cifra casi similar a la actual.

Después de la explotación llevada a cabo por ENADIMSA en la época anterior, las concesiones y permisos retornan a sus propietarios. Aún así perduran las investigaciones durante esta época, realizadas tanto por empresas mineras nacionales como, en mayor medida, extranjeras. Este período se caracteriza por la intensa investigación del distrito minero de Rodalquilar, pero haciendo énfasis en los modelos genéticos de la mineralización de oro.

A pesar de todo ello la realidad se impone, aunque se estiman aún unas reservas de unas 3 toneladas de oro pendientes de beneficio, su explotación no es rentable dada la complejidad del yacimiento.